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Explora: continuidad y fortalecimiento para una política científica que Chile ya sabe que funciona

Por PhD. Carlos Zurita R., Director CICE


En momentos de cambio político e institucional, los países tienen la oportunidad (y también la responsabilidad) de preguntarse qué políticas públicas han logrado construir valor real en el tiempo y cuáles requieren ser proyectadas con mayor visión estratégica. En el ámbito de la educación científica chilena, pocas iniciativas representan esto con tanta claridad como el Programa Explora del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.


Creado en 1995, Explora ha sostenido durante casi tres décadas una de las redes más importantes de promoción de la cultura científica en Chile. Su presencia territorial, su capacidad de articulación con comunidades educativas y su posicionamiento en el sistema escolar lo han transformado en una política pública con un capital institucional extraordinario. Ese capital no solo debe cuidarse: debe fortalecerse con decisión.


Uno de los primeros desafíos es la continuidad de los Proyectos Asociativos Regionales (PAR Explora). Hoy, estas iniciativas se adjudican por períodos de dos años, una temporalidad insuficiente para el tipo de procesos educativos y territoriales que el programa busca desarrollar. La cultura científica escolar no se instala en ciclos breves; requiere tiempo, vínculos, confianza con las comunidades y estabilidad en los equipos humanos. Mantener licitaciones tan cortas genera inestabilidad laboral, dificulta la planificación pedagógica de largo plazo y, en algunos casos, obliga a recomenzar procesos que ya habían logrado consolidarse. Avanzar hacia proyectos de tres o, idealmente, cuatro años permitiría dotar al programa de una base mucho más robusta y coherente con su misión.


Un segundo elemento clave para el fortalecimiento del programa es la reinstalación de una Dirección Nacional Explora. La existencia de una figura de liderazgo nacional no solo permitiría articular una visión estratégica común entre regiones, sino también fortalecer la coordinación entre los distintos PAR, generar estándares compartidos, promover criterios de calidad homogéneos y consolidar una identidad nacional del programa que dialogue con la diversidad territorial del país. La descentralización no se opone a la articulación; por el contrario, necesita liderazgos claros que permitan sostener una estrategia común respetando las particularidades locales.


Sin embargo, uno de los aspectos que considero más urgentes es la necesidad de revisar las instancias de participación de las comunidades educativas, especialmente en espacios emblemáticos como los Congresos Explora regionales y nacionales.


Estos congresos han sido históricamente espacios de encuentro, divulgación y reconocimiento del trabajo científico escolar. No obstante, en los últimos años se ha ido restringiendo su alcance hacia ciertas trayectorias formativas específicas, particularmente las academias de investigación e innovación. Si bien estas cumplen un rol importante, es necesario recuperar una visión más amplia e inclusiva. A lo largo de Chile existen decenas de docentes que, desde sus propias rutas pedagógicas, desarrollan procesos de investigación escolar de alto valor formativo con sus estudiantes, muchas veces fuera de las estructuras formales de academias. Esas experiencias también merecen visibilidad, diálogo y circulación.


Abrir nuevamente estos congresos a distintas realidades educativas, trayectorias pedagógicas y formas de hacer investigación escolar no solo fortalecería la diversidad del programa, sino que ampliaría su impacto en la ciudadanía. La ciencia escolar no debe dialogar únicamente consigo misma; debe también encontrarse con las comunidades, los territorios y la sociedad.


Explora ha demostrado ser una de las políticas más valiosas para acercar la ciencia a niñas, niños, jóvenes y docentes en Chile. Por eso, el desafío actual no es reinventarlo, sino asegurar su continuidad, liderazgo y fortalecimiento estratégico. Chile ya sabe que esta política funciona. Lo que corresponde ahora es darle la proyección institucional que necesita para enfrentar las próximas décadas.



  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura del Centro de Investigación Científica Educativa CICE.

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